26/12/16

La Pofecía del Mesías

En el reino de Gushtasp, nombre oriental de Darío Histaspis rey de Persia, destacó un célebre astrólogo de nombre Gjamasp, también llamado Al Hakim o el Sabio. Los escritores más creíbles dicen que fue hermano del Rey Gushtasp, su confidente y ministro en jefe. Se dice que había pronosticado la llegada del Mesías; y algunos tratados con su nombre aún son actuales en Occidente.

El Dr. Thomas Hyde, hablando de este filósofo, cita un pasaje de un autor muy antiguo que aseguraba que hubo entre los Persas diez doctores de dicha sabiduría consumada que nadie en el mundo se podía jactar.
Él proporciona las palabras del autor: “de estos, el sexto era Gjamasp, un astrólogo, que fue consejero de Histaspis. Él es el autor de un libro titulado “Judicia Gjamaspis”, el cual contiene sus juicios sobre las conjunciones planetarias. Y ahí informó que Jesús debería aparecer; que Mahoma nacería; que la religión de la magia debería ser abolida, etc., y ningún astrólogo lo superó”.

De este libro existe una versión en árabe, cuyo título dice: “El libro del filósofo Gjamasp, que contiene juicios sobre las grandes conjunciones de los planetas, y sobre los eventos producidos por ellos”. Esta versión fue hecha por Lali; el título en árabe fue Al Kerani, y lo publicó en 1.280 d.C. En el prefacio de esta versión se dice que, después de la época de Zaratustra, o Zerdusht, reinó Gushtasp, el hijo de Lohrasp un príncipe muy poderoso; y que en su reino floreció en la ciudad de Balch, en las fronteras de Chorassan, un muy excelente filósofo, cuyo nombre fue Gjamasp, autor de este libro; en donde contiene una narración de todas las grandes conjunciones de los planetas que han ocurrido antes de esta época, y que ocurrirán en las épocas siguientes; en donde aparecen las nuevas religiones, y también describe la aparición de nuevas monarquías. Este autor, a lo largo de toda su obra, se parece al estilo de Zaratustra (conocido en occidente como Zoroastro que significa “estrella de oro”). (D’Herbelot, Bibl. Orient. Art. Gjamasp).

La noción de pronosticar el surgimiento y progreso de las religiones a partir de las grandes conjunciones de los planetas, ha sido probablemente propagado en occidente por Jerónimo Cardano, un fuerte promotor de esta doctrina.
El libro sagrado del zoroastrismo es el Avesta, este libro es poco conocido por ser hoy la religión mazdeísta poco estimada, porque el valor de las doctrinas religiosas ha sido medido en general, por el número de adeptos. Actualmente el mazdeísmo o zoroastrismo tiene cien mil seguidores pese a ser madre de las religiones más importantes de la Tierra.

Los persas modernos son grandes seguidores de la astrología, y aunque distinguen entre ésta y la astronomía tienen solamente una palabra para describir al astrónomo y al astrólogo; viz.manegjim, que es el equivalente exacto a la palabra griega aVtrlogoV.

En Chorassan (Persia), hay un pequeño pueblo llamado Genabed, vive una familia que durante los últimos 700 años, ha iniciado a los astrólogos más famosos de Persia; el astrólogo del rey es siempre nativo de Genabed, o uno traído de allí.
Albumazar de Balch (escolar de Alkendu, un judío profesor de astrología judiciaria en Bagdad, en el Califato de Almamoum) se hizo muy famoso. Escribió expresamente de los astrólogos persas, y puede ser de los trabajos de Gjamasp, debido a que también reporta una predicción de la venida del Mesías en las siguientes palabras: “En la esfera de Persia, dice Aben Ezra, surgirá sobre la cara del signo Virgo, una hermosa mujer, llevará dos espigas de maíz en su mano, y un niño en su brazo, le alimentará y le dará leche .... Esta mujer, dice Albumazar, la llamamos Adrenedefa, la Virgen Pura. Dará a luz un hijo en el lugar llamado Abrie (la tierra hebrea), y el nombre del niño es llamado Eisi (Jesús)”.
Esto hizo creer a Alberto Magno que nuestro Salvador (Cristo) nació en Virgo, y por lo tanto el Cardenal Alliac, erigiendo la descripción del nacimiento del Señor, colocó este signo en el horóscopo. Pero lo que quería decir Albumazar, dice Fray Roger Bacon, es que dicha virgen nació con el Sol estando en ese signo, y así se anotó en el calendario; y que ella llevaría a su hijo a la tierra de los hebreos.

Fuente: Extracto de “Historia Universal Antigua”


21/12/16

Sin (Hijo de Canaán)

Sin, padre de los sineos del Sinaí y de los habitantes de Pentápolis constituída por las cinco ciudades: Sodoma, Gomorra, Admá, Seboyim y Bala Soar o Segor (actual Zoara de Arabia).

La palabra «Sin» llegó a ser el nombre de una deidad muy importante, que aparece desde tiempos muy tempranos y hasta épocas tardías en la historia de Asiria.
El último rey de la Ur sumeria se llamaba Abi-Sin. La palabra aparece en el nombre Senaquerib (Sin-ahe-erba, es decir, «Quiera el dios Sin multiplicar a mis hermanos»), y como Naran-Sin, etc.
Sin fue lo suficientemente importante no solo para ser deificado sino para que le dieran el título de «Señor de las Leyes». En un himno de Ur se dice de él que fue «quien creó la ley y la justicia de modo que la humanidad ha establecido leyes», y otra vez, «el ordenador de las leyes del cielo y de la tierra».
Otra notable circunstancia puede desprenderse de esta, porque si algunos de sus descendientes se trasladaron al sur a Arabia y se establecieron en una región posteriormente conocida como el Sinaí, es posible que su reputación como gran codificador de la ley, llevara a una tradición que asociaría el Sinaí como un lugar donde se había originado la ley. Es posible que haya alguna relación entre esta circunstancia y la elección por parte de Dios del Monte Sinaí como el lugar donde Él dio los Diez Mandamientos.

Según Boscawen, el título «Señor de las Leyes» atribuido al Sin deificado es, en el himno original de Ur, Bel Terite, y la primera sílaba es una forma del término más conocido de Baal, y la palabra Terite es la forma plural del término «tertu» que significa ley, equivalente al hebreo Torá (ley).

A pesar de que el patriarca Sin recibe escasa mención en Génesis 10, fue un personaje muy importante. Es posible también que su nombre quedase preservado en el moderno término de «China».
Perry aseguró que la civilización china procedió de occidente. No pocos eruditos en cuneiforme han observado cuanta similitud tenía en ciertos aspectos el sumerio con el chino. Perry dice: Hay un dato significativo acerca del posible modo del origen de la civilización china que merece atención. El lugar más estrechamente asociado por los mismos chinos con el origen de su civilización es la capital de Shensi, esto es, Siang-fu (Padre Sin), Siangfu, sobre el Wei, un afluente del Río Amarillo, está cerca de importantes minas de oro y de jade. Es desde luego significativo que el Sinaí fuese igualmente importante como lugar minero.
El nombre Sin, según Dillmann, aparece en asirio en la forma Sinau. No sería difícil que «Padre Sin» se convirtiese en «Padre Sian», o, con una ligera nasalización, «Siang», en chino «Sianfu». Los chinos tienen una tradición de que su primer rey, Fu-hi, apareció en los Montes de Chin inmediatamente después que el mundo hubiera estado cubierto de agua.
El mismo Sin pertenecía a la tercera generación desde Noé, circunstancia que, si la identificación se justifica, daría un intervalo temporal aproximadamente apropiado.
Además, el pueblo que comerciaba en época temprana con los Escitas, y que procedía del Lejano Oriente, se llamaba «Sinae», y su ciudad más importante era «Thinae», un gran centro comercial en China occidental. La ciudad se conoce actualmente como «Thsin» o simplemente «Tin», y se encuentra en la provincia de Shensi.

Los Sinae se hicieron independientes en China occidental, reinando allí sus príncipes durante unos 650 años antes que finalmente consiguiesen el dominio sobre toda la tierra. En el siglo III a.C., la dinastía Tsin se hizo suprema en el Imperio. La palabra misma llegó a tener el sentido de linaje puro. Esta palabra fue adoptada como título por los Emperadores Manchúes, y se cree que los malayos la cambiaron a la forma «Tchina», y que procedente de ellos los portugueses la trajeron a Europa como «China».

Hace algunos años los periódicos llevaban titulares con respecto al conflicto entre los japoneses y los chinos, donde el antiguo nombre volvió a aparecer en su forma original, porque se referían comúnmente a la guerra sinojaponesa.

Arriano hacía referencia, en el 140 d.C., a los Sinae o Thinae como un pueblo en las partes más remotas de Asia. Esto trae a la mente la referencia a los Sinim en Isaías 49:12, que vienen «de lejos», pero específicamente no del norte ni del oeste.
Tendría sentido suponer que los remanentes de los hititas tras la destrucción de su Imperio se dirigieron hacia el Este y se asentaron entre los sinitas, que eran sus parientes, y que contribuyeron a su civilización con ciertos artes, principalmente la metalurgia (especialmente la fundición de hierro), y que fueron absorbidos tan totalmente que desaparecieron posteriormente de la historia como pueblo individual.

El hallazgo del hombre prehistórico en las cuevas de Choukou-tien, con restos esqueletales con una variancia suficiente para cubrir desde los límites occidentales de tipos en China hasta tipos del Nuevo Mundo, ha parecido para muchos una clara evidencia de que los que se asentaron en el Nuevo Mundo pasaron por China.
Que el Nuevo Mundo fue poblado por un grupo humano mongoloide es cosa en la que hay un acuerdo general, aunque hay alguna evidencia de un pequeño componente negroide. Aunque la evidencia es pequeña, parece señalar en la misma dirección, de que no solo África con sus razas negras, sino que también el Lejano Oriente y las Américas con sus razas de color fueron todos descendientes de Cam.

Fuente: Noah’s Three Sons, «The Technology of Hamitic People (La tecnología del pueblo camita) Parte IV.

19/12/16

Hev (Hijo de Canaán)

Hev, fue padre de los heveos o jivitas de Gabaón (Kariet-el-Enab y El Bireh, Israel). Según los más eruditos comentadores de las Sagradas Escrituras, los chivimes, hivimes o hevitas descienden de los hijos de Canaán.

En Génesis 36:2 se llama heveo a Zibeón, el abuelo de una de las esposas de Esaú. Sin embargo, en los versículos 20 y 24 aparece como descendiente de Seír el horeo. Puede que la palabra “horeo” se derive del vocablo hebreo “jor” (agujero), quizás signifique “morador de cuevas”.

A la ciudad de Gabaón (lugar de la colina), se la relaciona en la actualidad con el-Jib, este lugar ha sido escenario de varias excavaciones arqueológicas. Los excavadores despejaron un túnel de 51 m. perforado en roca sólida. Este túnel se iluminaba antiguamente con lámparas colocadas en nichos a intervalos regulares a lo largo de sus muros. Con sus 93 peldaños esculpidos en la roca, el túnel conducía desde el mismo Gabaón hasta una caverna artificial que servía de depósito y que estaba alimentada por un manantial a unos 25 m. debajo del muro de la ciudad. Esto garantizaba a los gabaonitas un suministro de agua seguro, incluso en tiempos de sitio. Los excavadores también descubrieron un pozo o estanque redondo perforado en la roca, con un diámetro de más de 11,3 m. Se podía descender al pozo por medio de una escalera cortada en la pared siguiendo la circunferencia interior del muro, con peldaños de 1,5 m. de ancho. En el fondo, a una profundidad de 10,8 m., los peldaños continuaban otros 13,6 m. a través de un túnel hasta una cámara donde había agua. No se sabe con certeza si se puede identificar este pozo o estanque con el “estanque de Gabaón” mencionado en la Biblia. (2Sa 2:13).
La Biblia registra que Josué destruyó por completo las ciudades de aquellas naciones. (Jos 10,11). Los heveos que residían al pie del monte Hermón, en la tierra de Mizpá, formaron parte de las tribus que se unieron a los reyes cananeos para luchar contra Josué ante el llamamiento de Jabín, rey de Hazor. (Jos 11:1-3).

Los heveos están incluidos entre los que sufrieron derrota al luchar contra Israel (Jos 9:1,2;12:7,8;24:11). Sin embargo, se perdonó a un grupo de la nación hevea. (Jos 9:3,7) Este grupo, los gabaonitas, procedía de Gabaón y otras tres ciudades heveas, Kefirá, Beerot y Quiryat-jearim. En Samuel 21:2 se les llama “amorreos”. Solo ellos temieron a Jehová y reconocieron que Él luchaba por Israel. Por medio de una estratagema se las arreglaron para hacer un pacto con los líderes de los israelitas, de modo que no se les dio muerte, sino que se les asignó a desempeñar trabajos serviles a favor de Israel. (Jos 9:1-15,24-27). Este fue un aspecto del cumplimiento de la maldición que Noé pronunció contra Canaán. Aunque los gabaonitas y los que con ellos estaban no fueron destruidos, llegaron a ser esclavos de los semitas. (Gé 9:25-27).
Salomón se valió de los cananeos, entre quienes se contaban los heveos, para hacer trabajos forzados bajo la dirección de superintendentes israelitas en las obras de edificación que llevó a cabo por todo el país. Este rasgo cumplió todavía la maldición profética de Noé sobre Canaán. (2Cr 8:7-101Re 9:20-23)

Después de la muerte de Josué, los israelitas no cumplieron con el mandato divino de expulsar a todas las naciones cananeas, e incluso se casaron con sus habitantes. Por ello el registro bíblico dice: “Ahora bien, estas son las naciones que Jehová dejó que se quedaran para probar a Israel... Los cinco señores del eje de los filisteos, y todos los cananeos, hasta los sidonios y los heveos que habitaban en el monte Líbano, desde el monte Baal-hermón hasta llegar al punto de entrada de Hamat... y los israelitas se pusieron a servir a sus dioses”. (Jue 3:1-6)
Este pasaje sitúa a los heveos en las montañas de la cordillera del Líbano hasta la parte más septentrional de la Tierra Prometida. (Nú 34:8; Jos 11:1,3). Cuando Joab y sus hombres hicieron un censo por orden del rey David, “llegaron al fuerte de Tiro y a todas las ciudades de los heveos”. (2Sa 24:7). Tiro debía lindar con el extremo meridional del territorio heveo.


18/12/16

Canaán (Hijo de Cam)

Los pueblos camíticos-cananeos

Cananeo significa ‘mercader’, ‘comerciante’ (Libro de los proverbios, 31:24 y Libro de Job 41:6).

Los doce hijos de Canaán:
1-Arvad, padre de los arvadeos que junto a su hermano...
2-Arad, poblaron las Ciudades-Reino del Mediodía (hoy Tell Arad, Siria).
3-Gergas, fue padre de los gergueseos, guirgasitas o gereseos de Gerasa (hoy Jérash, Siria).
4-Hamath, fue padre de los jamateos de Hamath (hoy Hama, Siria).
5-Sidón, padre de los sidonios de Sidón (hoy Saida, Siria).
6-Arki, padre de los arqueos o araqueos de la Ciudad de Arca (hoy Cesárea, República del Líbano), de Arki descienden también los araqueos que cruzaron el Mediterráneo y se establecieron en el Peloponeso donde fundaron Arcadia, siendo recogidos en la historia convencional bajo el nombre de "aqueos" (apócope de araqueos). Después permanecieron en Atenas, donde dieron a conocer parte de la sabiduría cananea y egipcia a los habitantes de esa zona. Con la entrada de los aqueos en el Peloponeso, terminó la civilización minoica y comenzó la civilización micénica, hace unos 3.400 años.
Los aqueos hablaban el idioma cananeo cuyo alfabeto constaba de 24 letras y era casi idéntico al fenicio. Fueron los aqueos los primeros helenos.
Los aqueos de Atenas terminaron fusionándose con los dorios de Esparta, constituyendo una sola nación: Grecia.
(De esta fusión surgieron los antiguos griegos Hesíodo, Homero y los sabios pre-socráticos).
7-Het, padre de los heteos del Hebrón (hoy Hebrón, Israel).
8-Hev, padre de los heveos o jivitas de Gabón (hoy Kariet-el-Enab y El Bireh, Israel.
9-Semar, padre de los semareos de Samaria (hoy Sebastiyé, Israel).
10-Jebus, padre de los jebuseos de Ophel (hoy Jerusalén, Israel).
11-Hamur, padre de los amorreos del Valle de Jordán.
12-Sin, padre de los sineos del Sinaí y de los habitantes de la Pentápolis constituída por las cinco ciudades: Sodoma, Gomorra, Admá, Seboyim y Bala Soar o Segor (actual Zoara de Arabia).

Parece ser que la principal de las tribus cananeas era la de los amorreos. Las referencias a los amorreos muestran que eran poderosos tanto en el Norte como en el Sur de la región montañosa de Canaán. A los amorreos quizás los seguían en poder los hititas. Esta tribu se hallaba en tiempos de Abraham en la zona Sur, Hebrón y sus alrededores, pero parece que más tarde se ubicaron sobre todo en las regiones del Norte, en dirección a Siria.
De las otras tribus, las que se mencionan con mayor frecuencia son: los jebuseos, los heveos y los guirgaseos. Los jebuseos habitaban la región montañosa de los alrededores de Jerusalén. Los heveos estaban diseminados desde Gabaón, al Sur, hasta la base del monte Hermón, al Norte. No se especifica que territorio ocupaban los gergeseos.
Las seis tribus restantes: los sidonios, los arvadeos, los hamateos, los arqueos, los sineos y los zemareos, bien pueden incluirse en el término global "cananeos", usado con frecuencia con los nombres específicos de otras tribus; también es posible que la expresión "cananeos" se use sencillamente para referirse a ciudades o grupos de población cananea mixta. Eran cananeos los fenicios que fundaron importantes ciudades en el Mediterráneo occidental, como Cartago.

El registro histórico muestra que las poblaciones de las ciudades cananeas que conquistaron los israelitas fueron destruidas por completo. Por este motivo algunos críticos han acusado a las Escrituras Hebreas o "Antiguo Testamento" de estar imbuidas de un espíritu de crueldad y matanza desenfrenada.
Las doce tribus cananeas fueron las legítimas propietarias de las tierras que descubrió Canaán.
Los cananeos dieron origen a una civilización exuberante con agricultura y vida abundante y floreciente (ricas telas, tejidos finos). Escribieron en tablillas cuneiformes. Luego inventaron una lengua literal de 24 letras que fue el origen de todas las lenguas de todos los pueblos cultos de la Tierra.
De entre los cananeos surgió El Segundo Rey Sabio o Rey Filósofo y Legislador del Mundo, el Rey Hamurabí, quien fue el perfecto administrador de justicia social que reguló las relaciones humanas mediante su Código Legal, hace unos 3.900 años (el "rey filósofo" de "El Estado Ideal" de Platón). Melquisedec era sacerdote cananeo al servicio del séptimo y más alto dios cananeo Shaar Shalem, dios de la Paz (Saturno).

El pueblo cananeo era adorador de dioses como El (Dagan), Baal y Asera, eso implicaba una forma de vida repudiada por los hebreos, lo que puede verse en las prohibiciones del Antiguo Testamento sobre rendir culto a dichos dioses, especialmente a Asera.
Téngase en cuenta el elemento profético de la maldición a Canaán, fue Dios quien inspiró la maldición que Noé pronunció, y Él nunca expresa desaprobación sin causa justificada, es probable que hubiera visto en Canaán algún rasgo claramente corrupto, quizás de naturaleza lasciva, y que hubiera previsto con su presciencia el mal efecto que esta característica tendría con el tiempo en sus descendientes. Es posible que Canaán cometiera, o intentara cometer, algún acto deshonesto con Noé mientras éste estaba ebrio e inconsciente, y que Cam, teniendo conocimiento de ello, no lo impidiera o no disciplinara a su hijo. Tampoco hizo nada para cubrir la desnudez de su padre, limitándose tan solo a darlo a conocer a sus hermanos (Génesis 9: 20-27), (Gn 9: 22).
La prueba más obvia de la justicia de la maldición pronunciada sobre Canaán se ve más tarde en la historia de sus descendientes, una historia sórdida de inmoralidad y depravación, como lo testifica tanto la historia bíblica como la extrabíblica. La maldición de Canaán vio su cumplimiento unos ocho siglos después que se pronunció, cuando los israelitas de origen semítico subyugaron a los descendientes de Canaán y más tarde, cuando éstos llegaron a estar bajo la dominación de las potencias jaféticas de Medo-Persia, Grecia y Roma.

La magia, la hechicería, el espiritismo y el sacrificio de los hijos en el fuego eran algunas de las prácticas detestables cananeas.
Baal era la deidad más importante que adoraban los cananeos. Un texto egipcio representa a las diosas cananeas Astoret, Asera y Anat como diosas madre, y a la vez, prostitutas sagradas, que paradójicamente no perdían su virginidad (literalmente, "las grandes diosas que conciben, pero no dan a luz"). Su adoración al parecer siempre incluía la prostitución en los templos. Las diosas no sólo simbolizaban la lujuria, sino también la guerra y la violencia sádica. Por ello, en el Poema de Baal hallado en Ugarit se dice que la diosa Anat realizó una gran matanza y luego se adornó con las cabezas de los muertos y colgó de su cinto las manos de éstos, mientras se bañaba gozosamente en su sangre.
Las figurillas de la diosa Astoret descubiertas en Palestina la representan desnuda y con los órganos sexuales groseramente exagerados. El arqueólogo W. F. Albright hace la siguiente observación sobre su adoración fálica: "En su peor momento... el aspecto erótico de su culto debe haberse sumido en profundidades extremadamente sórdidas de degradación social". (Archaeology and the Religion of Israel, 1968, páginas 76, 77; Astoret; Baal).
Además de otras prácticas degradantes, también se hacían sacrificios de niños. Según Merrill F. Unger, "las excavaciones realizadas en Palestina han puesto al descubierto montones de cenizas y restos de esqueletos infantiles en cementerios situados cerca de altares paganos, lo que indica lo extendida que estaba esta práctica cruel y abominable". (Archaeology and the Old Testament, 1964, página 279). La obra Compendio Manual de la Biblia (de Henry H. Halley, 1985, página 157) dice: “Los cananeos, adoraban cometiendo excesos inmorales en presencia de sus dioses, y luego asesinando a sus hijos primogénitos como sacrificio a estos mismos dioses”.
En el nuevo Testamento, el Evangelio de Mateo y de Marcos destacan a Simón el Cananeo, refiriéndose al apóstol Simón (también conocido como “el zelote”), uno de los 12 discípulos de Jesús.

Fuentes: Génesis - Antiguo Testamento.
El origen de las Naciones - Los Pueblos Postdiluvianos.

10/12/16

Phut (Hijo de Cam)

Pueblos camíticos-phunts

Phut, Phunt, Punt o Fut fue el padre de los phunts, phoeni, phoenizieurs, phoenix, phenix, fénix o fenicios que habitaron las Tierras de Phunt ubicadas sobre el Cuerno de África (hoy Somalía).

Los fenicios fueron los más antiguos navegantes del Mar Rojo y su piel era rojiza debido al milenario contacto permanente con el agua y el limo ferruginoso del mar y de la tierra que habitaban. Se mostraban pacíficos y neutrales con todos los pueblos vecinos. Esto les permitió explorar todos los mares convirtiéndose en los primeros correos y transportistas del mundo antiguo. Trabajando para terceros se enriquecieron rápidamente y lograron construir la más poderosa flota mercante de la antigüedad que explorando los océanos Índico y Pacífico llegaron hasta el Fin del Mundo, Tierra del Fuego.
Bordeando el continente Africano por el Océano Índico y el Atlántico, llegaron hasta el Mar del Norte y el Mar Báltico mucho antes que los Vikingos.
Recorriendo el Mar Mediterráneo fundaron la ciudad puerto de Cadiz (Gadir) en el siglo XV a.C. (hace 3.500 años) y establecieron importantes colonias en lo que hoy es Málaga, Algeciras, Adra y Sevilla. A estas tierras el Rey Agenor las denominó Tierras de Europa en honor a su hija, la princesa Europa (nombre fenicio que significa Viento de Oriente). La madre de Europa era Telefé o Telefassa. Originariamente el nombre de Europa se reducía a la Península Ibérica, cuyos primeros habitantes fueron los thursos o tharsanas de Tharsis (hoy Huelva en el sur de España) con quienes los fenicios mantenían estrechas relaciones comerciales.
Los fenicios se establecieron en una estrecha franja costera cedida por los cananeos cuyas ciudades principales fueron Sidón, Tiro y Byblos que junto a Berito, Trípoli, Arad, Aco o Tolemais conformaban la Antigua Fenicia.
Crearon un alfabeto de 22 letras consonantes sin vocales hace 3.400 años, del cual derivarían la mayoría de los alfabetos del mundo antiguo.
En Ugarit, el alfabeto fenicio enriquecido por el contacto con los cananeos, llegó a tener 29 letras (entre consonantes y vocales) que después adoptaron los griegos. También crearon la primera carta de navegación marítima.
Uno de los historiadores más antiguos, entre los primeros del mundo, fue el fenicio Sanchoniaton, autor de "Los Anales de las Principales Ciudades Fenicias" y “La Teogonía Egipcia” hace 3.350 años aproximadamente.
El fenicio Mosco de Sidón fue el primer filósofo que escribió sobre la formación del mundo por átomos.

Los fenicios fueron los primeros industriales que fabricaron y vendieron objetos de bronce, cristal, vidrio y púrpura (que obtenían de un molusco). También fueron los primeros traficantes de piedras preciosas que utilizaron las mismas en sus transacciones comerciales y luego engarzaron en bronce convirtiéndose en los primeros joyeros del mundo. Fueron hábiles arquitectos y sus diseños se llegaron a conocer desde la más remota antigüedad en los más diversos puntos del planeta. Diseñaron y construyeron el Templo de Yaveh por orden del Rey Salomón. El rey fenicio Hiram de Tiro proveyó de diseñadores y ornamentación del templo.

Los fenicios que se asentaron en Fenicia prosperaron hasta que una guerra civil provocada por los oligarcas obligó a la Princesa Elisa (La Dido de Virgilio) a emigrar hasta la costa norte de Africa, frente a Sicilia, donde fundó Cartago (Ciudad Nueva), hoy Túnez. Los fenicios que poblaron Cartago pasaron a llamarse cartagineses y empezaron a disputarse el dominio del mar con los romanos quienes los conocieron con el nombre de púnicos. A estas disputas los historiadores las denominaron "guerras púnicas".

El legendario Ave Fénix que vivía durante siglos renaciendo de las cenizas simbolizaba al pueblo fenicio que desaparecía de un lugar para reaparecer en otro, por lo cual eran considerados inmortales.
El origen del ave fenix se remonta a Libia y Etiopia, (fenix en griego significa rojo). Representa un águila envuelta en llamas de plumaje como el fuego, se la considera un semidiós pues era consumida por las llamas para renacer de sus cenizas, simboliza la inmortalidad y la resurreción. En Egipto era un animal sagrado y volaba hacia el altar de Helípolis cada 500 años donde se incendiaba con fuego y renacía al dia siguiente depositando su huevo en el Templo del Sol. Alli se llamaba Benu, se la asociaba con las crecidas del Nilo, y al Sol que muere y renace cada dia.
El Ave Fénix tiene sus representaciones en diferentes culturas, como la china (el Fêng-Huang), la japonesa (el Ho-oo), la rusa (El Pájaro de Fuego, que inmortalizara musicalmente Stravinsky), la Egipcia (el Benu), la hindú (el Garuda), e incluso en los indios de norteamérica (el Yel), o los Aztecas, Mayas y Toltecas (el Quetzal). Fue citada por primera vez por Hesíodo en el siglo VIII a.C. y más tarde y con más detalle por el historiador Herodoto.

Hace 2.600 años, el faraón Necao, bloqueado por sus enemigos, ordenó a los fenicios, rodear el continente Africano desde el Mar Rojo por el Océano Indico y luego por el Atlántico hasta Cadiz, empresa que llevaron a cabo en tres años. Esas experiencias fenicias plasmadas en sus cartas de navegación servirían de base, después de siglos, para ulteriores viajes hacia las "tierras desconocidas" del hoy llamado Nuevo Mundo. Es probable que algunos de los pieles rojas del Valle del Mississipi sean descendientes de los Pieles Rojas fenicios.

Continuará ...

5/12/16

Misraim (Hijo de Cam)

Pueblos camíticos-misraimitas o misraimines

Misraim tuvo seis hijos:

-Petrusim, quien con su descendencia pobló Petrea y Patros. 
-Naftujim, quien hizo lo propio con Menfis y Tebas. 
-Ludim, aprovechó las tierras del Delta del Nilo.
-Hanamim, ubicó a su descendencia en On del Norte (Heliópolis) y en On del Sur (Hermontis).
-Lehabim, dio origen a los libios que hoy ocupan todo el territorio de Libia, que eran de tez clara y ojos azules. Según los egipcios, los bereberes procedían de Libia. Los nómadas egiptanos y los Ben-eberes (hijos de hebreos) ocuparon el norte de África.
-Casluhim, que a su vez tuvo dos hijos:
   --Kaftorim que pobló la isla de Kaftor (hoy Creta).
Los kaftorimes (antiguos kaftoriminos) fueron los primeros hombres civilizados que habitaron la Grecia Antigua. Sus reyes llamados Minos, fueron los creadores de la civilización minoica que duró desde el año 3.500 a.C. hasta el año 1.400 a.C.
   --Philistim que se estableció con su descendencia en Filistia, Tierra de los Filisteos (hoy Palestina).
Los filisteos fueron famosos como marinos combatientes hace unos 3.200 años. En sus incursiones en tierra tenían en jaque a todos los pueblos situados a orillas del Mar Mediterráneo. Fueron los famosos "pueblos del mar" que cita la Biblia y la historia convencional.

Los hijos de Misraim conformaron el Antiguo Bajo Egipto, la tierra de las Pirámides (de cuyas ruinas se deduce que fueron más de setenta) aunque las principales fueron tres grupos: las de Keops o Cheops, las de Kefren o Chefren y las de Mycerino.

Los dominios de el Bajo Egipto se habrían extendido desde los comienzos hasta la isla de Creta, la Tierra de Canaán, Fenicia y Filistia.
En Egipto se manifestó el primer Sabio, cuyo nombre era Diosser, Rey de Sabios, quien mandó construir la primera Pirámide de Egipto, la de Sakkara hace más de 4.750 años.
En su honor se construyó también el famoso Templo de Isis (La Gran Pirámide), donde se formó el sabio Ptah-Hotep, autor de uno de los libros más antiguos del mundo "El Prisse" del cual emanan todas las filosofías y teosofías racionalistas del globo terráqueo. Los ministros de los templos de sabiduría que asesoraban a los faraones conservaron por muchos siglos los conocimientos del Gran Sabio. Su sabiduría se registró en papyrus escritos por sus seguidores, los que sumados eran 37.525 según el historiador egipcio Manethon de Tebas.
Estas escrituras llegaron hasta los mogoles del Altai y del antiguo Mar de Gobi (hoy desierto de Gobi). También llegaron a la Cordillera Himalaya, a la India, a China y América (a sus antiguos pobladores aztecas, mayas e incas), desde hace 4.000 años aproximadamente.
Escritos en jeroglífico, el idioma secreto de los sabios de la antigüedad, llegaron a constituir una compleja doctrina de la cual cada pueblo antiguo extrajo conocimientos que terminaron constituyendo un credo particular según la interpretación regional.

Hombres inteligentes de todas las latitudes convergían en Egipto, sedientos de sabiduría. De allí, volvían a sus coterráneos transformados en Sabios, Maestros de Sabiduría, Profetas (videntes) e iluminados, todos capacitados para manejar las fuerzas de la naturaleza. Este poder ponía en peligro la vida de los profetas, por ello prefirieron adjudicarlo al Ser Supremo de quien ellos, eran solo "sus intérpretes y divulgadores terrenos".

Continuará ...